Un nuevo choque político se desató entre Estados Unidos y Cuba luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, negara la existencia de un bloqueo petrolero contra la isla, lo que provocó una respuesta inmediata del gobierno cubano, que lo acusó de faltar a la verdad en medio de la crisis energética que enfrenta el país.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, rechazó las declaraciones del funcionario estadounidense y afirmó que sí existen presiones sobre el suministro de combustible. “En cuatro meses, solo un barco de combustibles ha llegado a Cuba. Se intimida y amenaza a todos nuestros proveedores en violación de las normas del libre comercio y la libertad de navegación», señaló. Además, sostuvo que las medidas impulsadas desde Washington han agravado la situación interna.
Por su parte, Rubio defendió la postura de su gobierno al asegurar que no hay un bloqueo petrolero directo, y atribuyó la escasez a factores internos y a la reducción del apoyo energético desde Venezuela. Mientras tanto, el endurecimiento de sanciones y las diferencias entre ambos gobiernos mantienen el conflicto diplomático en aumento, en un contexto de creciente presión económica sobre la isla.
Leave a Reply