El personal del Instituto Nacional de Migración (INM) en Matamoros, negó el acceso a sus instalaciones a los migrantes que pernoctaban en su patio y los obligó a montar sus casas de campaña en la plaza contigua al puente Internacional Matamoros-Brownsville.
La voz de los migrantes reclama un trato digno de parte de las autoridades mexicanas, ya que están en este lugar a la espera de una solución a su petición de asilo humanitario al Gobierno de los Estados Unidos.
Las casas de campaña lucen húmedas y las pertenencias posibles de utilizarse tras las lluvias que se dejaron sentir la tarde de ayer y madrugada de hoy en Matamoros.
La espera para los más chicos es más pasajera; buscan cualquier tiempo y espacio par divertirse y la responsabilidad de los mayores es proveerlos de diversión para que su mente no atrapen la imagen de hacinamientos en la que se han visto obligados a vivir.
Al momento esperan un hálito de bondad del Departamento de Migración de los Estados Unidos, para que agilicen las citas y su espera de meses llegue a su fin.
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