Italia Soler / El Diario Mx
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La crisis hídrica que enfrenta el norte de Tamaulipas se ha agravado tras las recientes entregas anticipadas de agua a Estados Unidos, situación que ya provocó que más de 100 mil hectáreas de riego quedaran sin sembrarse y que otras tantas estén en riesgo inminente de siniestro, advirtió el presidente del Consejo Estatal Agropecuario de Tamaulipas, Jorge Luis López Martínez.
En entrevista, el dirigente del sector calificó el panorama como total y absolutamente complicado, al señalar que las decisiones recientes en torno al Tratado de Aguas de 1944 están teniendo consecuencias directas sobre la producción agrícola y la economía de miles de familias que dependen del campo.
“Ya con las entregas que hubo en diciembre y enero se quedaron sin sembrar más de cien mil hectáreas de riego, y las otras cien mil que sí se están sembrando, por la escasa agua de lluvia, van a quedar expuestas a lo poco que pueda llover en febrero y marzo, enfrentando un siniestro prácticamente inminente”, explicó.
López Martínez sostuvo que, aunque el acuerdo anunciado recientemente por el gobierno federal alivió algunos puntos críticos del anterior, aún contiene disposiciones que no están claramente vinculadas al tratado y que podrían resultar perjudiciales para México.
Desde la perspectiva del sector agropecuario, las entregas anticipadas carecen de justificación técnica y legal, ya que el país aún tiene margen para reponer el faltante del actual ciclo quinquenal.
“No hay ninguna razón para estar anticipando pagos de agua cuando tenemos hasta el 24 de octubre de 2030 para reponer el faltante del ciclo anterior, ahorita la gran pregunta es qué va a pasar con los ciclos de riego y cómo se va a organizar la gente que vive exclusivamente de la agricultura”, subrayó.
El dirigente alertó que la falta de agua no sólo impacta la producción agrícola, sino que coloca a los productores en una situación económica crítica, especialmente a quienes no lograron sembrar o a quienes, aun sembrando, podrían perderlo todo si no se registran lluvias suficientes.
“El que no sembró ya no sembró, no tiene ingresos; y el que sí sembró, si no llueve, está peor todavía, porque ya invirtió en semilla y puede quedarse igual sin nada, es una situación catastrófica, no hay manera de organizar un plan productivo sin agua”, enfatizó.
En cuanto al abasto para consumo humano, López Martínez reconoció que en el corto plazo no existe riesgo inmediato para las ciudades fronterizas ni para Monterrey, pero advirtió que el problema podría agravarse si continúan las entregas anticipadas.
“Si persisten estas entregas, a mediano plazo se puede poner en riesgo el abasto de agua tanto de las poblaciones de la frontera como de Monterrey, ya vivimos una crisis en la que Monterrey se quedó sin agua y no podemos volver a dejar a las ciudades a expensas de la lluvia”, recordó.
Detalló que, de acuerdo con estándares internacionales, se requiere una reserva estratégica de 350 millones de metros cúbicos para garantizar un año de abasto en la frontera, pero actualmente, tras las entregas realizadas, apenas se cuenta con 135 millones, lo que representa un riesgo potencial.
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