fbpx

LOS GUARDIANES DEL HOLOCAUSTO

Supervivientes de los campos de concentración

Lea Zajac, mujer polaca nacida en Michalowo, un pueblo cercano a la que fue la Unión Soviética, relató:

“Tenía doce años cuando inició la II Guerra Mundial; el 1º de septiembre de 1939 Hitler bombardeó mi pueblo”.

De acuerdo al diario El País, a ella y a su familia los reubicaron en el gueto de Pruzhany hasta su traslado en 1943 a Auschwitz, el mayor de los campos nazis, donde murió más de un millón de personas.

Aunque para los nazis, Lea era simplemente un número, en este caso se trataba del 33.502, el cual le fue tatuado en un brazo, aún recuerda con rigor y poesía la última vez que vio las flores de su ventana, cubiertas de rocío; el hambre «incalificable»; los tres días y tres noches en el tren que la llevó a Auschwitz hacinada, el hedor, los niños muertos y todo su descenso al infierno de los nazis.

El Proyecto Aprendiz que dio inicio desde el 2009 es una cadena viva de relatos orales, encarnados en personas que, luego de estar en contacto directo y personal con sobrevivientes de la Shoá, reciben de ellos el legado de contar su historia.

Esta travesía conjunta entre un sobreviviente  y un joven está precedida por una capacitación integradora. Los encuentros transcurren en un marco íntimo y personal elegido por ellos mismos.

El SOBREVIVIENTE le transmite lo que sabe, lo que recuerda, quién ha sido y quién es.

El APRENDIZ se compromete a incorporar el relato y su esencia y transmitirlo en forma oral durante varias décadas más.

Lea anda con bastón; ha sido maestra de cinco aprendices y desde que el campo fue liberado el 27 de enero de 1945 siempre ha hablado, pero no todos los supervivientes pueden expresarlo.

Algunos solo toleran hacer el proceso una vez, otros no se animan porque el dolor es muy fuerte.

Ella también revive el horror cada vez que cuenta sus memorias y sabe que esa noche no podrá dormir. Pero no deja de hacerlo porque es su obligación moral, asegura.

No sabe cómo sobrevivió, pero sabe para qué. «No olviden», pronuncia una y otra vez e insiste para quienes no ven lo que ella cree evidente: «Por el bien de ustedes, lo mío ya pasó».

 

FUENTE: EL PAÍS 

PROYECTO APRENDIZ