El presidente Donald Trump criticó duramente al juez federal Christopher Cooper después de que este bloqueara el proyecto de remodelación del Centro Kennedy y ordenara retirar el nombre del mandatario de la institución cultural. A través de una extensa publicación en Truth Social, Trump calificó al juez como «un odiador anti-Trump» y afirmó que el recinto podría terminar cerrado de manera permanente. También expresó su inconformidad con diversos fallos judiciales recientes, al asegurar que «es imposible que me traten con justicia».
La resolución judicial detuvo temporalmente los planes de renovación que contemplaban el cierre del complejo durante aproximadamente dos años. Cooper concluyó que la decisión tomada por la junta directiva en marzo fue «mal informada y aparentemente predeterminada», además de señalar que el organismo excedió sus facultades al agregar el nombre de Trump al centro, ya que únicamente el Congreso tiene autoridad para modificar la denominación oficial de la institución. El juez ordenó que el nombre sea retirado en un plazo de dos semanas.
En respuesta, Trump aseguró que no fue él quien impulsó el cambio de nombre, sino la propia junta directiva. También lanzó señalamientos contra Amy Jeffress, esposa del juez Cooper, al mencionar sus vínculos profesionales con figuras y casos relacionados con administraciones demócratas. Mientras tanto, grupos culturales y algunos artistas recibieron con optimismo la decisión judicial, al considerar que podría representar el inicio de una etapa menos politizada para el histórico recinto dedicado a las artes escénicas.
Leave a Reply