Cole Allen, de 31 años, fue acusado formalmente en un tribunal federal por intento de asesinato contra el presidente Donald Trump, además de dos cargos relacionados con armas de fuego, tras el tiroteo ocurrido durante una gala mediática en Washington, D.C. El acusado no se declaró culpable en su primera audiencia y permanecerá detenido mientras avanza el proceso judicial, en el que podría enfrentar cadena perpetua si es hallado culpable.
De acuerdo con los fiscales, Allen intentó ingresar armado al evento de la White House Correspondents’ Association celebrado en el Hilton Washington DC National Mall The Wharf, portando una escopeta de acción de bombeo, una pistola semiautomática y tres cuchillos. Aunque se produjeron disparos y hubo un enfrentamiento con el Servicio Secreto, nunca logró acercarse al presidente ni a los asistentes principales. Tras el incidente, fue reducido por agentes de seguridad en medio del caos y se confirmó que una bala impactó el chaleco antibalas de un agente, sin que se registraran víctimas fatales.
El hecho generó reacciones políticas inmediatas. Desde la Casa Blanca se atribuyó la violencia a un «culto de odio de izquierda», mientras que Donald Trump comentó posteriormente en una entrevista con CBS: «No estaba preocupado. Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco». Además, se informó que el atacante habría enviado un mensaje previo a su familia indicando que sus objetivos serían «priorizados del rango más alto al más bajo». El presidente también señaló que inicialmente creyó que el sonido de los disparos era una caída de objetos y criticó las condiciones de seguridad del recinto, al que calificó como «una instalación particularmente segura».
Leave a Reply