Alemania endurece su postura ante ataques atribuidos a Rusia

Alemania acusó a Rusia de estar detrás de varios incidentes con drones explosivos en el aeropuerto de Leipzig y anunció nuevas medidas contra Moscú. Entre ellas se encuentra el cierre del consulado general ruso en Bonn, la rescisión del contrato de la Casa Rusa de Berlín y acciones contra la llamada «flota fantasma» utilizada para evadir sanciones. Maria Zakharova respondió que Rusia tomará represalias ante «todas las decisiones antirrusas de Alemania» y advirtió de medidas «devastadoras».

La Unión Europea y la OTAN respaldaron a Berlín. Ursula von der Leyen y Mark Rutte expresaron su apoyo a Friedrich Merz y señalaron que Moscú no logrará debilitar la unidad europea ni el respaldo a Ucrania. Giorgia Meloni también manifestó su solidaridad con Alemania: «En momentos como este es esencial permanecer firmes, continuar trabajando unidos y mantener una postura creíble de disuasión en defensa de la seguridad de nuestros ciudadanos». Mientras tanto, drones activaron alertas en Letonia y entraron en el espacio aéreo de Estonia, provocando el despliegue de cazas de la OTAN.

Las autoridades alemanas consideran que los incidentes de Leipzig fueron intentos de atentado vinculados con los servicios de inteligencia rusos y advierten que Alemania es «un objetivo diario de la guerra híbrida». El conflicto también genera preocupación en el ámbito aéreo: Volodymyr Zelensky afirmó que «La escalada no puede y no permanecerá confinada al territorio ucraniano» y anticipó que «Habrá drones en los cielos rusos a una escala que debe ser tenida en cuenta».