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Rumores de quiebra sacuden a maquiladoras Tridonex y Trico 

Incertidumbre económica y miles de empleos en riesgo

Jorge Capetillo

Una cadena de mensajes difundidos en redes sociales y replicados entre trabajadores detonó un nuevo episodio de tensión laboral en Matamoros, Tamaulipas, al señalar un presunto cierre de las maquiladoras Tridonex y Trico. La versión fue impulsada por Susana Prieto Terrazas, figura asociada al movimiento 20/32, y provocó movilizaciones espontáneas de obreros que instalaron guardias permanentes ante el temor de despidos masivos y un retiro inesperado de activos por parte de las empresas.

El origen del conflicto se encuentra en la situación financiera del corporativo estadounidense First Brands Group, propietario de ambas plantas, que desde septiembre de 2025 se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en Estados Unidos. Aunque el procedimiento implica una reestructura de deuda y una posible venta de activos, no contempla —al menos en documentos oficiales— el cierre inmediato de operaciones en México, donde las plantas continúan produciendo autopartes para el mercado norteamericano.

La alarma creció luego de que Tridonex suspendiera labores durante una jornada argumentando condiciones climatológicas extremas. Para los trabajadores, la decisión resultó atípica y levantó sospechas. Adela Zapata, obrera de la planta, explicó que la reacción fue organizarse de inmediato: “Se habló con los compañeros para mantenernos pacíficamente, sin alterar el orden, pero al pendiente de todo lo que pase”, relató durante la protesta.

Zapata detalló que los trabajadores establecieron turnos de vigilancia continua. “Vamos a estar las 24 horas en tres grupos de ocho horas, cuidando que nada salga y nada entre”, afirmó. La obrera subrayó que la empresa nunca había suspendido labores por frío o lluvia, lo que incrementó la desconfianza. “Hemos trabajado bajo cero y con inundaciones, por eso se nos hizo muy raro que ahora sí dieran el día”, agregó.

Desde la autoridad municipal, el secretario de Fomento Económico y de Empleo, Enrique Salinas, rechazó que exista un riesgo inmediato para los empleos en Matamoros. Señaló que la situación financiera del corporativo es conocida desde hace meses y que las plantas locales mantienen números positivos. “Estas empresas en México están muy sólidas”, aseguró, al tiempo que pidió a los trabajadores no dejarse llevar por rumores.

El funcionario fue más allá al responsabilizar a actores externos de exacerbar el conflicto. “Se manda una noticia de ese tamaño y se genera pánico; la gente pasó la noche en el frío innecesariamente”, dijo, aludiendo directamente a Susana Prieto Terrazas. Según Salinas, este tipo de escenarios “desestabiliza la tranquilidad laboral” y puede incluso afectar la posible venta de las empresas a nuevos inversionistas.

Por su parte, el líder sindical Juan Villafuerte Morales confirmó que Trico informo previamente sobre la reestructura del corporativo, sin alertar sobre cierres en México. “Se nos avisó que aquí en Matamoros no se afectaría”, indicó. Calificó como irresponsable convocar movilizaciones sin documentos oficiales que respalden un cierre o liquidaciones colectivas.

Villafuerte añadió que Trico, con alrededor de tres mil trabajadores en la ciudad, continúa operando con normalidad, aunque reconoció ajustes en algunas áreas. “La empresa asegura que seguirá trabajando y que cualquier despido, de darse, se hará conforme a la ley”, afirmó, reiterando que el sindicato solo actúa con información formal y no con versiones difundidas en redes sociales.

El episodio refleja la fragilidad del clima laboral en una ciudad altamente dependiente de la industria maquiladora, donde la incertidumbre global —aranceles, mercado automotriz y futuro del T-MEC— se combina con liderazgos confrontados y desinformación. En medio de ese escenario, miles de trabajadores permanecen atentos, exigiendo certezas y temiendo que el conflicto político y económico termine por impactar directamente su fuente de ingreso.