Una alerta se encendió en Estados Unidos tras la detección de un caso de gusano barrenador en el municipio de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, localizado a poco más de 100 kilómetros de la frontera. El hallazgo fue notificado por el Gobierno de México al Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), lo que generó preocupación entre funcionarios estadounidenses por la cercanía del brote con su territorio. La especie afectada fue una vaca de ocho meses trasladada recientemente desde el sur del país a un corral de engorda certificado.
La secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, emitió un mensaje firme: “Proteger a Estados Unidos del gusano barrenador es innegociable y una prioridad absoluta para la Administración Trump”, escribió en redes sociales. Además, recalcó que EE.UU. ha ofrecido apoyo a México desde el lanzamiento del «Plan Audaz» en junio, pero dejó en claro que “no dependeremos de México para defender nuestra industria, nuestro suministro de alimentos ni nuestro estilo de vida”. También afirmó que el gobierno estadounidense tomará decisiones unilaterales para salvaguardar su producción, incluso sin colaboración directa con el país vecino.
Por su parte, el Senasica confirmó que el probable origen del brote se relaciona con el traslado de animales entre regiones dentro de México, subrayando la necesidad de aplicar estrictamente el Plan de Acción Conjunto México–Estados Unidos. Como medida preventiva, los puertos estadounidenses continúan cerrados a la importación de ganado, caballos y bisontes provenientes de México. Esta situación ha generado un impacto económico severo: el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) estima pérdidas por más de mil 300 millones de dólares y una interrupción de al menos 650 mil cabezas de ganado destinadas a exportación.
Leave a Reply