La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo arremetió contra una presunta red de empresas proveedoras de organismos electorales, a la que calificó como un «cochinero» y una «mafia electoral». De acuerdo con una investigación presentada por la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, compañías relacionadas con los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas recibieron contratos por 2 mil 740.3 millones de pesos. Sheinbaum sostuvo que estas prácticas no comenzaron con Guadalupe Taddei Zavala al frente del INE, sino que tienen antecedentes de varias décadas.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Buenrostro explicó que las empresas obtuvieron adjudicaciones en 23 de los 32 Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) entre 2014 y 2023, por 2 mil 94 millones de pesos. Además, entre 2024 y 2025 consiguieron otros 646.3 millones de pesos con 15 organismos. Entre las compañías señaladas están Formas Finas y Materiales, Cajas Graf, Seriplaste México y Corporativo SED, que presuntamente habrían simulado competencia en licitaciones mediante acuerdos para favorecer a determinadas empresas.
La investigación también expuso los antecedentes de los hermanos Hernández Casillas en dependencias públicas y su posterior incursión como proveedores de material electoral desde 1999. Sheinbaum cuestionó que Lorenzo Córdova Vianello, durante su gestión como presidente del Consejo General del INE, no hubiera intervenido para frenar las presuntas irregularidades, pues consideró que tenía facultades para supervisar a los organismos locales. «¿Por qué no hizo nada? Él puede decir: ‘No, no me tocaba’. ¿Cómo no? Si tú nombraste a esos consejeros».
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