TEXAS.— Los demócratas ven en las elecciones de medio mandato de noviembre una oportunidad para disputar a los republicanos el control de Texas, estado que han dominado durante décadas. Las votaciones anticipadas comenzaron con filas en un centro electoral de River Oaks, en Houston. Una encuesta de ABC News, The Washington Post e Ipsos, publicada el 17 de octubre, ubicó a los demócratas ocho puntos arriba de los republicanos en la intención de voto nacional para la Cámara de Representantes.
En Texas, varios sondeos favorecen al demócrata James Talarico, de 37 años, frente al fiscal general Ken Paxton, aliado de Trump, en la contienda por un escaño en el Senado. Mientras tanto, el gobernador Greg Abbott busca un cuarto mandato consecutivo frente a la abogada Gina Hinojosa, de 52 años. Durante un encuentro con simpatizantes, la candidata expresó: «Si no ganamos ahora, nunca nos dejarán estar tan cerca otra vez. Esta es nuestra última gran oportunidad. Los necesito». Ambos aspirantes demócratas buscan atraer a independientes y votantes inconformes con Trump, con propuestas enfocadas en el costo de vida y la desigualdad económica.
Los demócratas también esperan recuperar el respaldo de los latinos, en medio del descontento por las redadas migratorias. Hinojosa afirma que busca recuperar el «sueño americano», mientras Rose Mary Cuevas, de 64 años, defiende su voto republicano porque quiere «que (Trump) termine lo que dijo que iba a hacer». Abbott defendió ante NBC su estrategia de acercamiento con las comunidades. Por su parte, Paxton ha promovido acciones legales relacionadas con el voto, luego de ser absuelto en 2023 tras un juicio político por acusaciones de corrupción. Aaron Reitz, fiscal general para el distrito sur de Texas, advirtió: «No habrá administradores electorales corruptos (…) Si alguien viola la ley electoral federal, lo perseguiré y lo procesaré».
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