Llaman A.C. a crear confianza en los niños para denunciar abuso sexual

“El poder más fuerte de un niño es su voz”

H. Matamoros, Tam.- Hablar, escuchar y creerles. Esas pueden convertirse en herramientas fundamentales para proteger a niñas y niños frente al abuso sexual, aseguró Daniela Sánchez, directora de Principios de Vida Jalisco, quien destacó que los menores deben saber que no están obligados a enfrentar solos una situación de esta naturaleza.

“El poder más fuerte que como personas tenemos, y como niños y niñas tienen, es el uso de la voz. Entonces, tú habla, tú dinos lo que pasa”, expresó Sánchez, al señalar que desde casa debe construirse un ambiente donde los menores tengan la seguridad de contar aquello que los incomoda, les provoca miedo o les está sucediendo.

Sin embargo, advirtió que escuchar al menor es apenas el primer paso. Cuando existe una revelación de abuso, dijo, los adultos tienen la responsabilidad de actuar y llevar el caso ante las instancias correspondientes. “A través de una denuncia verbal tiene que haber una denuncia legal también”, sostuvo, al considerar necesario que estos hechos sean atendidos con la gravedad que representan y se busque la protección integral y restitución de derechos de la víctima.

¿Pero qué ocurre cuando un niño no tiene confianza para hablar con mamá o papá? Daniela Sánchez explicó que debe existir una red de adultos seguros: abuelos, tíos, maestros, directivos escolares u otras personas de confianza. Incluso recomendó a los padres mostrarse ante sus hijos como personas capaces de escuchar, sentir y acompañarlos, en lugar de construir una relación basada únicamente en la autoridad.

La especialista dejó finalmente la responsabilidad del lado de los adultos: hablar sobre abuso sexual infantil no provoca el problema ni debe convertirse en un tema prohibido; puede dar a los menores herramientas para pedir ayuda. “Ellos solo tienen que hablarlo y nosotros tenemos que hacer la chamba”, afirmó. El mensaje para padres y tutores es claro: crear confianza antes de que exista una emergencia puede hacer la diferencia para que un niño se atreva a levantar la voz.