La administración de Donald Trump impulsa una propuesta para retirar las protecciones ambientales de cerca de 45 millones de acres de bosques nacionales en Estados Unidos. El plan contempla eliminar la llamada «Roadless Rule», establecida en 2001 durante el gobierno de Bill Clinton para conservar extensas zonas forestales sin carreteras.
La iniciativa es respaldada por estados gobernados por republicanos y sectores de la industria maderera, quienes consideran que las restricciones dificultan el desarrollo económico y el manejo de los bosques. «Durante demasiado tiempo, restricciones obsoletas han impedido en decenas de millones de acres forestales las intervenciones necesarias para mejorar la salud de los bosques y reducir el riesgo de incendios para nuestras comunidades», afirmó la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins.
Organizaciones ambientalistas se oponen al proyecto y advierten que la eliminación de las protecciones podría facilitar la construcción de carreteras y aumentar la explotación maderera en zonas naturales. También señalan posibles afectaciones a hábitats de especies migratorias y áreas donde se originan fuentes de agua para importantes sistemas municipales.
Leave a Reply