Profepa aseguró los ejemplares en Matamoros; 25 ya habían muerto por las condiciones de traslado.
Jorge Capetillo
Lo que aparentaba ser un envío común de juguetes terminó convirtiéndose en un caso de presunto tráfico de fauna silvestre, luego de que autoridades ambientales aseguraran 350 tortugas que eran transportadas en condiciones inadecuadas a través de una empresa de mensajería en Matamoros.
La alerta fue emitida por empleados de la compañía de paquetería, quienes detectaron anomalías en uno de los paquetes y solicitaron la intervención de inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Al revisar el contenido, encontraron cientos de reptiles ocultos dentro de recipientes pequeños y envueltos individualmente, situación que comprometía seriamente su bienestar.
Las autoridades identificaron 344 ejemplares de tortuga casquito, dos tortugas adornadas y cuatro tortugas mexicanas. Debido a las condiciones de hacinamiento y falta de ventilación, al menos 25 animales ya habían muerto cuando se realizó la inspección oficial.
Tras el aseguramiento, los ejemplares sobrevivientes fueron trasladados a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre en Matamoros, donde recibirán atención especializada. El operativo contó con apoyo de elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano para garantizar el resguardo de las especies.
Especialistas recordaron que las tortugas aseguradas se encuentran sujetas a protección ambiental y que su comercio, transporte o posesión sin autorización puede constituir un delito federal. Además, advirtieron que el tráfico ilegal de especies continúa siendo una de las principales amenazas para la conservación de la fauna silvestre en el país.
La Profepa inició las investigaciones correspondientes para determinar el origen y destino del cargamento, así como la posible responsabilidad de las personas involucradas en el traslado clandestino de los ejemplares.
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