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SEMILLAS TRANSGÉNICAS, ¿BUENAS O MALAS PARA LA AGRICULTURA MEXICANA?

POR: Ezequiel CASTILLO.

Después de que en diferentes partes del mundo comenzó a surgir la ayuda en el sector agrícola para tener producto de buena calidad, asimismo trabajar en la erradicación de las plagas, así como mejores condiciones para quienes se desempeñan en este sector, han comenzado a surgir algunas dudas en cuanto a los nuevos métodos agrícolas.

Uno de los nuevos métodos que han comenzado a utilizar en la siembra, aparte de los nuevos equipos que la tecnología ha apartado en diferentes giros en relación a este tema, también están enfocados en el desarrollo de nuevas semillas.

Sin embargo, mientras existen agricultores que se encuentran a favor de los nuevos métodos de siembra, así como las nuevas semillas que han presentado, hay quienes se han, manifestado en contra de la utilización de todos estos métodos, ya que al comenzar a utilizar estas todo sería igual y acabarían con la variedad de frutos o verdura que actualmente hay en el mercado.

PRIMERAS SEMILLAS MODIFICADAS

Dentro de este sector, uno de los principales sectores donde se comenzó a trabajar con las semillas modificas es en el producto del algodón, mismo que fue muy popular hace muchos años en la franja fronteriza de México con los Estados Unidos, en este último aún se da en algunas ciudades del Valle de Texas en la comunidad estadounidense.

Al respecto, Alejandro Monteagudo, director general de AgroBIO, dio a conocer sobre esta información donde expone los puntos del uso de las semillas modificadas y las naturales, asimismo indica sobre el algodón, como fue el comienzo en este sector sobre el uso del mismo, esto asegura que cambio la agricultura en este país.

“Se cumplen 21 años del cultivo de algodón genéticamente modificado”, expuso sobre la situación que se dio en su momento con este producto que fue genéticamente modificado y por qué se tomó esta decisión.

“Su siembra ha venido a transformar un escenario muy duro: el algodón estaba prácticamente olvidado a mediados de la década de los noventa del siglo pasado, pues los azotes del clima, las plagas y la maleza, además del bajo precio que se pagaba por él, lo hacían poco rentable y poco atractivo para los productores”, detalló.

LO BUENO Y LO MALO DE LOS ALIMENTOS TRANSGÉNICOS

Es importante destacar que uno de los beneficios del uso de los productos con las semillas modificadas yace en lo que es mejor en el bolsillo del agricultor, ya que con esto elimina el uso de diferentes insecticidas o en su contrario puede utilizar otros que únicamente servirán para eliminar plagas, sin perjudicar el producto.

Asimismo, se le puede dar más vitaminas para que el consumidor tenga un poco más de componentes benéficos que ayudan al cuerpo del ser humano, esto quiere decir que algunos productos podrían tener un poco más de vitamina C u otras vitaminas para que el cuerpo reciba mejores productos compuestos con nutrientes reforzados.

Sin embargo, pese a que algunos científicos han argumentado que existen grandes beneficios en el uso de estos productos genéticamente modificados, también se ha dado a conocer que puede existir un defecto en el caso de que las semillas no salgan buenas, perjudicando la economía del agricultor y en casos extremos, que un consumidor sea víctima de estos productos debido a la mana genética que pueda llegar a darse.

Los alimentos transgénicos pueden llevar a la regeneración de nuevos agentes que produzcan alergias o intolerancias alimentarias en personas susceptibles, así como una posible resistencia a antibióticos útiles para la salud humana.

Pese a lo que lleguen a decir algunos expertos, hay quienes están de acuerdo en estos, por lo que ya en algunos países han comenzado a utilizarse. Sin embargo, en México no se ha hecho al menos en el tema del maíz, ya que actualmente este país cuenta con una extensa variedad de este producto, por lo que al momento de acceder al uso de estas, podrían extinguir toda esta cultura de variedad que provee México al mundo.

 

SEMILLA MODIFICADA EN MÉXICO, SOLO ES UN EXPERIMENTO

Hasta el momento, en México sigue siendo un tabú este tema, ya que no se ha dado a conocer el uso de estas semillas en diferentes puntos del país. Incluso en algunos sectores agrícolas de la región, al momento de mencionar este tema, siguen desconociendo y no mencionan nada al respecto.

Sin embargo, a mediados del 2012, la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de México en ese entonces, se autorizó el uso de este producto, únicamente de manera científicamente.

Tiempo después dos empresas presentaron propuestas para comenzar a trabajar en esta área, incluyendo a Tamaulipas dentro de estas propuestas, ya que esta entidad es fuerte en la producción de ciertos granos. Por tal motivo la vuelve importante en el tema de las semillas genéticas. Sin embargo, también se buscaron cinco entidades más, productoras de maíz y otras semillas.

Monsanto, Dow AgroSciences, PHI México y Syngenta Agro, presentaron 14 peticiones de uso comercial de maíz transgénico, a distribuirse en 5 millones 973 mil hectáreas en los estados de Chihuahua, Tamaulipas, Coahuila, Durango, Sinaloa y Baja California Sur, de acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

ES NECESARIA LA SEMILLA EN TAMAULIPAS, SIN EMBARGO, NO TODOS TIENEN LA MISMA SOLVENCIA ECONÓMICA PARA TENER PRODUCTOS O EQUIPO INNOVADOR.

En su momento, algunos productores Tamaulipecos hicieron el llamado al gobierno federal para poder utilizar estos productos, ya que los colocarían en el mercado internacional, así lo daba a conocer hace un par de años, Eduardo Espronceda Galindo, Presidente de la Federación de Pequeños propietarios rurales.

“Para poder competir con los mercados internacionales, es necesario que se nos permitan el uso de semillas transgénicas para lograr una mayor producción de granos, como lo hacen productores de otros países”, detalló.

Actualmente están en espera de lo que el Gobierno Federal dé a conocer, sin embargo, productores de la región han argumentado que también tiene mucho que ver la economía de cada productor, ya que, aunque en estas fechas hay otras tecnologías, hay quienes tienen que utilizar los viejos equipos debido a que no cuentan con la solvencia económica para adquirir productos innovadores.

Mientras que algunos deciden por no apostar en estos productos, otros están de acuerdo y otros cuantos se rehúsan a utilizarla ya que se perdería una gran parte cultural por lo que no quieren las semillas transgénicas.